Desde comienzos de 2009, ha nacido www.crudiveganos.com, la web que continúa y da vida al contenido de este blog, con vídeos de recetas crudiveganas o crudívoras. Es la web donde se aplican los principios que predico en mi libro La Dieta Original: Una alimentación cruda y vegana en la que los alimentos se combinan de forma correcta y no se abusa de los frutos secos y las semillas.

WordPress ya no nos deja espacio gratuito para seguir publicando, así que nos vamos a www.crudiveganos.com, que está alojada en mi querida Digital Valley, empresa de web hosting de la que actualmente poseo el 30%, que me aloja gratis, como también lo hace con www.unionvegetariana.org y www.mundovegetariano.com

Un abrazo a todos y hasta siempre.
Ana Moreno y sus gatos Ariel y Kitty.

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Los alimentos crudos son frescos, ricos y satisfacen el hambre más voraz. Nos proporcionan vitaminas que no necesitaremos buscar en ningún suplemento. Si se comen alimentos naturales, crudos y bien combinados, éstos no dejarán residuos orgánicos. No hace falta que uno coma 100% crudo ni que sea vegetariano estricto para seguir la Dieta de la Comida Real, el grado en que cada uno adopta la dieta es una decisión personal. Puedes comer crudo durante el día y cenar cocinado, especialmente si necesitas tomar alimentos calientes. Se recomienda que si el alimento no es crudo, al menos sea biológico.

Cuando se mezclan alimentos que pertenecen a grupos diferentes la digestión se enlentece y se acumulan sustancias de desecho que no se pueden metabolizar correctamente.

Si, por ejemplo, comes proteína animal, Grupo 3, el estómago segrega la enzima pepsina, ácida, necesaria para digerir esta proteína. Si comes féculas, Grupo 4, el estómago genera un medio alcalino para poderlos digerir. Las sustancias ácidas y alcalinas se neutralizan entre sí; por ello el proceso digestivo se enlentece y se produce la fermentación que causa gases.

Si quieres comer proteína animal, Grupo 3, mézclala con algún alimento del Grupo 5, es decir, con verduras; pero no lo mezcles con un alimento del Grupo 4 porque el resultado no será interesante.

Ejemplos de combinaciones adecuadas:

          Ensalada de vegetales crudos con frutas desecadas o frutos secos
          Alimentos animales (huevo, lácteos, pescado) con vegetales crudos o cocinados
          Alimentos feculentos (patata, arroz integral, pan integral, pasta integral, lentejas, garbanzos, aguacate, maíz cocido) con verduras crudas o cocinadas.

Ejemplos de combinaciones no adecuadas:

          Cualquier alimento con fruta. La fruta ha de tomarse sola, mínimo 30 minutos antes de otras comidas y nunca de postre.
          Alimentos animales con frutos secos o frutas desecadas: Pollo con ciruelas pasas o queso con nueces.
          Vegetales cocinados con frutos secos o frutas desecadas: Espinacas con pasas y piñones.
          Alimentos animales con féculas: Tortilla de patata, bocadillo de queso, chipirones con arroz blanco.

Las legumbres son alimentos en los que la naturaleza ha mezclado proteínas e hidratos de carbono a partes iguales. Por eso son más indigestas y se recomienda evitar su consumo o consumirlas previamente germinadas. Se recomienda evitar la soja porque genera moco, especialmente en los casos de asma crónica, resfriados y alergias. Sí se permite el uso de salsa de soja, porque no es tan concentrada como la soja en grano; asimismo se pueden utilizar pequeñas cantidades de miso en las recetas.

La carne es un alimento muerto que esconde grasa saturada y no posee fibra. Queda alojado en nuestro intestino grueso produciendo estreñimiento y putrefacción. De este modo, podemos responsabilizarla de causas cáncer de colon y otras enfermedades de tipo digestivo. Además la carne, al igual que la leche,  lleva hormonas y antibióticos que han sido dados a los animales. A nivel ecológico, la producción de carne es muy contaminante; y a nivel ético no tiene ninguna lógica matar un animal para comer un alimento cuyos nutrientes pueden ser obtenidos de otras fuentes, además de ser dañino.

El pescado de piscifactoría presenta los mismos inconvenientes que la carne, en cuanto a hormonas y químicos presentes en él. Si el pescado es de mar o de río, puede ser aceptable por su contenido en ácidos grasos omega 3; no obstante, el pescado sigue siendo un animal muerto y no posee fibra, por lo que también generará estreñimiento y putrefacción en el intestino grueso. A nivel ético tampoco tiene justificación la muerte de un pez, pues el preciado omega 3 puede obtenerse de los aceites extraídos en frío de semillas, como por ejemplo el lino. Por otro lado, hay que tener presente que por desgracia hoy en día, los mares y ríos del planeta se encuentran muy contaminados.

Los lácteos son aceptables ocasionalmente si provienen de cabra o de oveja y están elaborados con leche cruda. Los lácteos pasteurizados presentan sus enzimas y vitaminas muertas. La caseína, que es la proteína que se encuentra presente en la leche de vaca, es muy difícil de digerir; no obstante, en la mantequilla y en la nata no hay caseína y son más sencillas de digerir, aunque siempre hay que consumirlos en cantidades pequeñas.

Aunque tradicionalmente se ha recomendado la leche por su contenido en calcio, lo cierto en que hay alimentos como el tahini (crema de sésamo) o las algas, que posee 10 veces más calcio que la leche. Además, el calcio necesita de magnesio para ser absorbido por el organismo. Precisamente es en las verduras de hoja verde, las algas y el tahini donde encontramos esta proporción correcta de calcio y magnesio, pero no en la leche.

No hay que olvidarse que a las vacas se les administran hormonas de crecimiento y antibióticos, e incluso a las vacas productoras de lácteos orgánicos se les administra una pequeña cantidad de químicos.
Además, la leche es uno de los alimentos que más moco producen de todos los que podemos consumir, y no es extraño relacionar el asma, los resfriados o las alergias con un consumo elevado de productos lácteos.

Por todo esto, los lácteos son alimentos que perjudican el sistema digestivo, respiratorio e inmunitario.

Los huevos son alimentos muy concentrados y por ello han de consumirse sólo ocasionalmente. Generan un estrés digestivo en el organismo y obligan al hígado a hacer un esfuerzo de metabolización. Deben consumirse siempre huevos de gallinas criadas en libertad y que se alimenten de grano y no de pienso. Además habrán de cocinarse cocidos, en tortilla o en revuelto, pero nunca crudos ni fritos.

El calcio necesita de magnesio para ser absorbido. Precisamente es en las verduras de hoja verde, las algas y el tahini donde encontramos esta proporción correcta de calcio y magnesio, pero no en la leche.

El hierro no hemo es el hierro orgánico que nos proporcionan las verduras de hoja verde, los frutos secos y las frutas desecadas. Para mejorar su absorción necesitan de vitamina C, que precisamente se encuentra en los alimentos crudos, pues la vitamina C es termosensible y muere en cuanto un alimento es cocinado.

Se permite un consumo moderado de vino tinto porque sabemos que el tanino presente en los mismos ayuda a mantener más limpias nuestras arterias, contribuyendo a evitar enfermedades cardiovasculares. Asimismo recientes estudios han demostrado que el resveratrol, una sustancia que se encuentra en la piel de la uva negra, puede ayudar a retrasar el envejecimiento y prevenir enfermedades geriátricas como el Alzheimer.